Dentro de la Reserva de la Biosfera El Cielo, en Tamaulipas, se encuentra una formación rocosa muy particular. Es la Piedra de Elefante, una roca que permaneció intacta ante fenómenos naturales y al feroz paso del tiempo por más de 65 millones de años.

El “atentado” a la Piedra de Elefante

La Piedra de Elefante sobrevivió a muchas cosas, pero no pudo resistir al acto del hombre. En 2019, el Centro Interpretativo Ecológico (CIE), el cual se encarga de la reserva, evidenció a la familia Rubio García por el acto de vandalismo que sufrió la milenaria roca en aquel año. La noticia fue ampliamente difundida pues el llamado del CIE, además de denunciar el hecho, pedía un poco de conciencia ambiental y un turismo responsable.

La Piedra de Elefante.
Foto: news.culturacolectiva.com

Como es de suponerse, la Piedra de Elefante recibió este nombre debido a su inusual forma, que asemeja a dicho mamífero. Forma parte de un área natural protegida dentro de la Sierra Madre Oriental, la cual comprende más de 144 mil hectáreas. Para llegar a la milenaria roca hay que viajar más de tres horas desde el municipio de Gómez Farías ya que no hay carretera hasta El Cielo. Quienes maltrataron con pintas la roca, no tuvieron una tarea fácil para llegar al lugar donde cometerían su fechoría.

El Cielo, un santuario en Tamaulipas

El Cielo es un área aislada precisamente para evitar la aglomeración de visitantes que pudieran dañar los diversos ecosistemas que ahí subsisten. La infraestructura turística para visitar la Piedra del Elefante y sus alrededores es poca. No hay grandes hoteles ni restaurantes cerca, más bien, es una zona apta para el ecoturismo y el campismo, con servicios básicos.

Foto: archivo

Desde los poblados de Alta Cima y San José se pueden conseguir guías para visitar los lugares más remotos de El Cielo. Además de visitar la Piedra de Elefante y la Cueva del Agua, los grandes atractivos de la reserva, se pueden practicar actividades como el ciclismo de montaña, paseos en lancha o el descenso a sótanos a rapel. Además, se pueden observar varias especies de aves y otros animales silvestres. Recuerda que se trata de un santuario que debe ser cuidado. Como turistas, debemos ser responsables para evitar otro caso como el de la milenaria Piedra de Elefante.

Foto de portada: @MichelPesquera

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