Entre la diversidad de artesanías que componen el mercado nacional, las piñas de barro vidriado tienen un lugar especial. Se trata de una pieza de excelso trabajo y dedicación que bien puede ser un objeto de decoración en una casa mexicana hasta una obra de arte exhibida en un museo internacional. Es en pocas palabras, el reflejo de la alegría y pasión de los artesanos michoacanos en una fruta de extraordinaria belleza.

Piñas de arte

Propias de la comunidad de San José de Gracia, Michoacán, al limite con Jalisco, las piñas de barro vidriado se han convertido en el mayor tesoro de esta región. Aunque diversas familias se han adjudicado el génesis de esta pieza, lo cierto es que no hay un origen certero y exacto de su fabricación. Por ello, la gran mayoría de pobladores se dedican a dar vida a estas extraordinarias obras de arte.  

vista de una piña de barro vidriado
Foto: adictravel.com

Para realizar una piña vidriada, los artesanos de San José de Gracia trabajan con dos tipos de barros: cerrado y tepetate. Son molidos en conjunto en una maquina especial con el fin de dar mayor resistencia a la pieza final. Tras obtener un polvo uniforme, se añade agua hasta dar vida a una enorme bola de plastilina que se resguarda por dos o tres días. Posteriormente, el barro se manipula con la ayuda de moldes con el fin de dar vida a la estructura de una piña. Tras la obtención de la figura principal, se comienza a decorar la “piel” de la artesanía con pequeñas piezas obtenidas del mismo barro.

piñas de barro vidriado siendo secadas al sol
Foto: Tienda MAP

La piña de barro es puesta al sol durante horas o días para eliminar todo rastro de humedad. Posteriormente son pintadas con un pigmento natural blanco e introducidas a la “primera quema” en un enorme horno. Este proceso tiene una duración de siete horas aproximadamente en el que el calor va aumentando según se requiera. Por último, las piñas son retiradas del fuego, se pintan del color final deseado y vuelven ser a introducidas al horno hasta obtener el detalle vidriado.

artesano haciendo una piña de barro vidriado
Foto: @visitmichoacan

Arte con propósito

Para obtener una piña vidriada, se necesita aproximadamente un poco menos de un mes de trabajo. Este tiempo permite a los artesanos crear diferentes modelos de pastillaje como las conchitas, flor, pico fino, pellizco y biznaga. Actualmente estas piezas son comercializadas dentro de la misma comunidad de San José de Gracia, municipios vecinos de Jalisco, el estado de Michoacán y miles de sitios en todo el país. Esta trascendencia ha ocasionado que se hayan llegado a exhibir en países como China y España.

piñas de barro vidriado exhibidas
Foto: glits.mx

El precio de las piñas de barro vidriado puede ir desde los 150 pesos hasta los 3 mil 500 pesos de acuerdo al tamaño y modelo. De igual manera, se pueden adquirir a través de diversos portales de venta en línea. Pero sin duda, la mejor forma de apoyar el arte mexicano y disfrutar la experiencia completa es visitar San José de Gracia y llevarte una de estas hermosas piezas de arte.

Foto de portada: Pablo Sánchez

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