Las pinturas rupestres de la Sierra de San Francisco

La Sierra de San Francisco, ubicada en el corazón de la península de Baja California, resguarda uno de los patrimonios artísticos más importantes de México y el mundo. Se trata de cientos de murales rupestres de gran tamaño, únicos en el planeta por su amplia distribución, su gran antigüedad y su peculiar belleza.

Pinturas rupestres de la Sierra de San Francisco.
Foto: inah.gob.mx

El tesoro de la Sierra de San Francisco

Las pinturas rupestres de la Sierra de San Francisco encierran una gran incógnita con respecto a su autoría. Es probable que los portadores de este arte hayan sido los antiguos californios, antepasados del pueblo amerindio cochimíes. No se conoce su nombre, pero habrían dejado testimonio de su existencia en varias cuevas a través de las pinturas, siendo las más antiguas de hace más de ocho mil años.

Pinturas rupestres de la Sierra de San Francisco.
Foto: inah.gob.mx

El área de pinturas rupestres dentro de la Sierra de San Francisco es muy extensa. Están distribuidas sobre 12 cañones, siendo la zona más visitada la que se encuentra cercana al Valle de Santa Martha. Se estima que en la sierra hay al menos 300 sitios con pinturas rupestres y zonas de petroglifos, mientras que en toda la Reserva de la Biosfera del Vizcaíno hay al menos dos mil. Es posible acceder a estas misteriosas obras a través de la Carretera Federal 1.

Un arte enigmático

Las pinturas fueron hechas con pigmentos minerales y reflejan un arte abstracto. Mayormente, representan la interacción del hombre con la naturaleza y una interpretación de las fuerzas energéticas e inmateriales. Los motivos incluyen seres humanos y las distintas especies de flora y fauna de la región, como conejos, pumas, borregos cimarrones y ballenas. Los elementos abstractos van desde soles, círculos, triángulos y contrastes de colores. También se representan escenas que dan testimonio de la caza y la guerra, mientras que otros conjuntos hacen pensar en rituales o celebraciones.

Foto: mas-mexico.com.mx

El estilo de las pinturas rupestres de San Francisco revela una tradición artística única. En 1993, fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco debido a su gran relevancia. Sobran los motivos para visitar estas impresionantes obras escondidas en un paisaje de ensueño, propio del norte de Baja California Sur.

Foto de portada: Twitter.com

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