En nuestro país existen pueblos y ciudades con nombres que quizá nunca te hubieras imaginado y que los convierten en los mas chistosos, desde lugares que se creían que eran un mito, hasta la localidad a la que muchas personas han mandado alguna vez en su vida. Conoce algunos de estos ejemplos.

Tangamandapio

Sabemos lo que estás pensando. Este es el lugar de origen de “Jaimito el Cartero”, aquél simpático señor que vivía en la vecindad del Chavo del 8, y aunque muchos creerán que se trataba de un pueblo ficticio, la realidad es que Tangamandapio en verdad existe y se ubica en el estado de Michoacán, en una región cercana a Jalisco. Este curioso nombre es de origen Chichimeca y significa “tronco podrido que se mantiene de pie”.

La Chingada

El lugar donde a muchas personas han mandado desde hace decenas de años sí existe. La Chingada es una comunidad del municipio de San Gabriel, Jalisco, a 148 kilómetros de Guadalajara. Lo curioso es que solamente cuenta con 10 habitantes en todo su pequeño territorio y además, no es la única que recibe este nombre en nuestro país, puesto que la INEGI ha registrado 13 comunidades con este mismo nombre, con la misma característica de que todas están casi deshabitadas.

Está Cabrón

Aunque suene un poco feo y aunque sea muy difícil de creer, Está Cabrón es en realidad el nombre que recibe un pueblo perteneciente al municipio de Jáltipan, Veracruz. Quizá por el nombre tan peculiar, este pequeño pueblo fue quedando deshabitado durante el paso de los años hasta convertirse en un olvidado pueblo fantasma.

Válgame Dios

Se encuentra en el estado de Sinaloa y es la comunidad más alejada del municipio de Badiraguato, es por esta razón que recibe este peculiar nombre. Para llegar y conocer Válgame Dios, se debe recorrer 10 horas en transporte terrestre desde Culiacán, ya que es una zona de difícil acceso. Quienes han tenido la oportunidad de conocer este pueblo, aseguran que el nombre le queda a la perfección.

Las Tetillas

Esta población localizada en el estado de Querétaro recibe este nombre gracias a dos cerritos que cuentan con esta forma tan peculiar. Desde 1942 se le cambió el nombre a Villa Progreso, pero para la gente del pueblo y del estado, el nombre original ha sido y siempre será el de Las Tetillas. Su nombre completo es San Miguel de las Tetillas ya que el Arcángel San Miguel es el patrono del lugar y fue impuesto por los Evangelizadores.