San Juan de los Lagos, centro de fe jalisciense

A Jalisco no solo llegan aventureros, amantes de la naturaleza y el mar o conocedores del sabor mexicano, a este territorio también llegan miles de personas guiadas por una cosa en común: la fe. Específicamente, a la región ubicada al noreste del estado; donde la levedad y tranquilidad de la región, se diluye entre rezos y cantos unísonos: San Juan de los Lagos.

El segundo destino religioso de México

A excepción del Cerro del Tepeyac, no podríamos imaginar otro lugar a donde los feligreses destinen sus pasos. Y es que San Juan de los Lagos no es solo el segundo destino religioso más importante de México, es también un epicentro de relatos y hazañas. Sus 40 mil habitantes, se sostienen de una figura de apenas 33 centímetros de altura: la Virgen de San Juan de los Lagos. Pero no solo es la población local, son muchos más los que llegan hasta aquí. Algunos para agradecer y muchos más, para pedir favores a la imagen central de la Catedral Basílica de Nuestra Señora de San Juan de los Lagos.

Foto: Wikipedia

Precisamente, es este santuario el destino al que llegan miles de personas de todo México. La construcción cuenta con un estilo barroco, típico de la región, y de magnifica cantera. Sus elevadas torres retan a las montañas con las que comparte cielo y ráfagas de viento. Dentro del templo, converge la virgen del poblado la cual comenzó sus milagros en 1623 reviviendo a una niña pequeña, cuentan los habitantes.

Una ciudad llena de recuerdos

Al igual que la fe de las personas, la fe de los comerciantes sobrevive con el pasar del tiempo. A las afueras de la catedral basílica, la industria del agradecimiento se puede ver entre velas, imágenes, figuras, entre otros.

Fuente de San Juan de los Lagos
Foto booking.com

El Centro Histórico de la población es también un encuentro de matices y sensaciones. Además de la Catedral Basílica, se encuentra la Plaza de Armas con su distintiva Escultura de la Libertad y el Palacio Municipal. No hay que olvidarse del Templo de San Juan Bautista y la Capilla del Pocito. San Juan de los Lagos se mide en pasos, en milagros anunciados y en una fe inquebrantable. La misma capaz de mover montañas, o por lo menos, a cientos de personas hasta aquí.

Pero San Juan de los Lagos no es sólo religión incandescente. Es también uno de los lugares con mayor arraigo de la cultura popular jalisciense. Tradiciones como la charrería, la gastronomía, los templos y otras fiestas del imaginario tapatío, viven aquí. Los dulces, cajetas, jamoncillos, quesos y cientos de artesanías, bordados y deshilados a mano, conforman las panorámicas de San Juan de los Lagos.

Foto de protada: Comisión de Filmaciones del Estado de Jalisco

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