Escondido en las altas montañas de la sierra oaxaqueña, Santiago Apoala ha creado una especie de reino verde y azul. Pero a diferencia de las antiguas fortalezas que prevalecen en los cuentos de hadas, lo que aquí existe es eterno. Y es que con un sinfín de cuevas, cascadas, pozas y arboles que fungen como grandes muros de protección, este lugar es el perfecto escenario para perderse en su grandeza silvestre.  

Castillo verde y azul

Localizado a más de 100 kilómetros de la ciudad de Oaxaca, Santiago Apoala se ha convertido en un secreto muy bien guardado por la naturaleza sureña. Y es que basta con descubrir el significado de su nombre –proveniente del náhuatl que se traduce como “donde se reparten el agua”– para entender que estas entrando a un mágico lugar.

Foto: pueblosmexico.com.mx

Una antigua leyenda afirma que en Santiago Apoala, nació el pueblo mixteco: los dueños y amos del territorio oaxaqueño. Se cuenta que de la cascada de la serpiente –uno de los atractivos más hermosos de este sitio– nació el primer hombre que gobernó las altas planicies de la zona. Otros relatos cuentan que al primer rastro de vida provino de un enorme ahuehuete en la cercanía al río. Sin importar la inmensidad de historias, lo único certero y comprobado es que con pisar estos mágicos suelos, la vida se siente en cada suspiro.

Foto: nathan.aikman

A pesar de toda la magia y folclor que existe sobre este santuario, no hay mejor forma de describirlo que a través de sus maravillas. El lugar se compone mayoritariamente de los llamados “bosques fantasmas”, compuestos de encinos y henos que en conjunto, dan una apariencia espectral y única. Adentrándonos en las entrañas de Santiago Apola, tras una tranquila y mágica caminata, hallarás una gran cantidad de cascadas como la de Velo de novia, de 10 metros de altura, y la icónica Cola de Serpiente. Esta última se compone también de una laguna donde podrás nadar y refrescarte.

vista de la cascada de santiago apoala
Foto: wix.com

En las entrañas del paraíso

Dentro de las amplias arcas que componen a Santiago Apoala, te encontrarás con una intrínseca red de cuevas como las de El Cañón, El Mirador y la Peña del Diablo. En estos espacios tendrás la oportunidad de adentrarte y explorar cada detalle. No te olvides de visitar la cueva de La Culebra la cual se compone de dos grandes cavernas de 40 metros de altura cada una. En una de ellas se encuentra un lago subterráneo y la famosa Piedra del Arzobispo. Es conocida de esta curiosa manera debido a la forma que remite a un autentico sacerdote.

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En tu viaje por las entrañas de este paraíso, te recomendamos preguntar por el Pozo de los deseos, el cual se trata de una gran apertura en el suelo que se cree, puede concederte lo que quieras. Al salir de este laberinto rocoso, te unirás al río de Santiago Apoala hasta desembocar en el impresionante cañón. Una vez aquí, verás a las icónicas peñas gemelas. Por último, te recomendamos acercarte a las pinturas rupestres de la Peña de las Guacamayas y admirar un singular conjunto de terrazas prehispánicas.

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Lugar para todos

Los pobladores de Santiago de Apoala, conscientes del infinito tesoro a sus alrededores, han creado una amplia oferta para los visitantes que llegan hasta aquí. Desde recorridos por las zonas ecoturísticos hasta hospedaje sumamente económico para conocer todo. El costo de acceso a la zona es de 50 pesos. Podrás encontrar hospedaje desde 400 pesos la noche para dos personas. La renta de camping es de 50 pesos y 200 pesos con casa de campaña incluida. Santiago Apoala quizá no sea hogar de princesas, magos y brujas. Es mucho más que eso. El sitio que la naturaleza eligió para vivir eternamente.

visitante descansando en santiago apoala
Foto: airbnb.mx

Cómo llegar: para arribar hasta Santiago de Apoala se debe partir desde la ciudad de Oaxaca con rumbo a Nochixtlán. En costo del traslado en transporte público es de 50 pesos. Una vez en este pueblo, es necesario abordar una camioneta hacia Apoala, la cual tiene el mismo costo.

Foto de portada: nathan.aikman

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