Si no eres de la capital, el visitar Ciudad de México es algo que debes hacer al menos una vez. Si eres originario de CDMX, te darás cuenta inmediatamente quién visita tu tierra por primera vez en toda su vida. Hay muchas maneras en que los chilangos son capaces de detectar a un provinciano y aquí están algunas de ellas.

Cómo detectar a un provinciano:

  • ¿Acaso ves a una persona simplemente muy feliz caminando por la calle? Lo más seguro es que sea un provinciano. Ningún chilango será atrapado en vida con una sonrisa así de grande y ridícula en su cara yendo en público.

Provinciano tomando fotos a las letras de CDMX en el Zócalo

  • “Disculpe, joven, ¿cómo llego al metro Balderas?” ¡Boom! Aquí tenemos a un provinciano. Ningún chilango pregunta por direcciones en ningún momento de su vida. Aunque incluso eso le cueste perderse.
  • ¿La persona que va frente a ti camina tan lento que parece que se le va la vida en tomar el siguiente paso? Felicidades, te acabas de topar con un provinciano. Ellos todavía no sienten la necesidad de caminar rápido para no llegar tarde a donde vayas.
  • Si te topas con alguien que se la pasa con la cabeza volteada hacia arriba, tienes a un provinciano frente a ti. Al parecer, no son muchas las ciudades fuera de la capital que cuentan con rascacielos. O al parecer, ninguna ciudad está tan contaminada y se sorprenden de esa nube gigante de smog.

Provinciana tomando una selfie en las alas de Chapultepec

  • ¡Esa persona tiene capacidad de asombro! ¡Se impresiona con la hora pico del metro y de que las quesadillas no lleven queso! ¡Le asombra que tardes hasta dos horas en el tráfico! Definitivamente es provinciano.
  • ¿Cómo por qué esa persona tiene su iPad, smartphone, cartera y demás objetos de valor al aire? Le pueden robar… ah sí, es provinciano.
  • Finalmente, te das cuenta que alguien es de fuera de CDMX cuando le ofrecen cupcakes y muffins en la Condesa… y sí los compra.