Protegida por grandes cordilleras y desérticos paisajes, la Sierra de San Francisco guarda un enorme tesoro. En este sitio, las paredes hablan por sí solas y los restos de una civilización antiquísima se huele hasta en el aire. No por nada es uno de los lugares más antiguos de la civilización humana en México y un reflejo del enorme peso histórico que aquí reside.

La cara más antigua de México

No es fácil llegar hasta esta zona donde las grandes rocas y el peso del sol son capaces de crear los mejores trucos de magia. La Sierra de San Francisco se ubica al sur de los límites entre Baja California y Baja California Sur. Las regiones de Guerrero Negro y San Ignacio, custodian a este tesoro histórico que también forma parte de la Reserva de la Biósfera El Vizcaíno.

Sierra de San Francisco

Continuar leyendo: La Reserva de la Biósfera del Vizcaíno

Con una simple caminata entre las grandes cordilleras de la zona, el rastro de la historia se huele entre pisadas. Y es que en todos los alrededores se encuentran huellas de los primeros grupos nómadas en México. Estos pobladores subsistieron gracias a la caza, recolección y pesca además de legar su mayor tesoro: las pinturas rupestres.

Sierra de San Francisco

De acuerdo diversos estudios, los murales hallados aquí corresponden al pueblo que precedió a los indígenas cochimíes. Éstos cuentan con una edad de más de diez mil años donde se puede ver la organización económica y social de sus habitantes. Las pinturas se han mantenido admirablemente en buen estado gracias al clima desértico y al difícil acceso de las mismas.

Desiertos que cuidan

Hoy en día, es posible visitar algunos de estos murales entre los que destacan La Pintada y Las Flechas. También existen otros llamados Los Músicos, La Soledad, Boca San Julio, Cuesta Palmarito y El Ratón. En ellos se puede ver una gran cantidad de símbolos que representan a seres humanos, especies animales y hechos cotidianos. De igual manera, se han hallado instrumentos de caza y objetos posiblemente utilizados en aquella época. Gracias al colorido y calidad de las pinturas, la región se ha convertido en un tesoro invaluable de México.

Sierra de San Francisco

La Sierra de San Francisco, nombrada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1990, es en la actualidad un mar de montañas y valles que esconden miles de huellas tan antiguas como el país mismo. Adéntrate en esta zona de aventura e historia.