Taxco, una de las estrellas que conforman el Triángulo del Sol, se viste de fiesta para recibir a la mejor época del año, que trae consigo calidez y fulgor, dos características que han hecho de este sitio el perfecto escape de la cotidianeidad.

Fotografías de José Pérez Torrealba

Su nombre evoca al ancestral juego de pelota y al dramaturgo Juan Ruíz de Alarcón. Su esencia está ligada a la tradición virreinal y sus formas y colores representan a un México vibrante y cultural.

Desde lo alto del Cerro Atachi, el guardián y vigía de la villa de Taxco se alza con gran imponencia. Es el Cristo Monumental que, además de ser el símbolo por excelencia desde hace más de una década, recibe a los visitantes con los brazos abiertos, una analogía que cada uno de los habitantes de este Pueblo Mágico parecen seguir al pie de la letra; aquí la calidez y el buen trato es cosa de todos los días.
Calles de Taxco
Basta caminar por las empedradas calles para constatar que este sitio ha sido dotado de un encanto especial, ya que al estar rodeado de cerros y montañas, la naturaleza le confirió un vibrante poder que atrapa a quienes arriban a este rincón guerrerense que es también un importante centro platero, en donde manos expertas forjan este noble material con tal empeño que han logrado exportar sus diseños al mundo entero, caracterizándose siempre por mantener un estilo propio de Guerrero.
Arquitectura barroca en Taxco
Lo barroco es algo cotidiano y se respira por doquier, pues el talante ha logrado imponerse al tiempo y la modernidad, perpetuando así una mexicanidad que es el deleite de propios y extraños; es innegable que nadie cesa de admirar la imponente construcción de la catedral de Santa Prisca, una magnífica obra de arquitectura que rinde tributo a la inmaculada concepción, a través de muros de cantera rosada… Sin duda, el orgullo y motivo de alegría de los taxqueños.
Artesanías en Taxco
Cualquier día de la semana, en la estación que desees visitarle, Taxco siempre tiene un motivo para celebrar, pero especialmente los últimos días de marzo de este año darán pie a una serie de festejos que vestirán al pueblo de singular alegría. Se trata de las fiestas de Semana Santa, una tradición que hermana lo solemne con lo festivo y que contrasta la espiritualidad de todo un pueblo con sus ganas de hacerle una oda al sol que dora las callejuelas y de este modo también celebrar a la vida.