Emblema imperdible de la gastronomía nacional, las tortillas representan la fuerza, humildad y trabajo de los mexicanos a la hora de sentarse a la mesa. Son la sustancia que cobija a los exquisitos sabores y aromas de nuestra comida, además de ser el camino hacia nuestras verdaderas raíces: el maíz. Pero no toda su esencia se relaciona especialmente con la cocina. Este exquisito elemento culinario también es un espejo donde se reflejan las costumbres, tradiciones y herencias culturales de diversos pueblos. Claro ejemplo: las deliciosas y hermosas tortillas otomíes

Colorida herencia  

Ubicada en la zona perteneciente al Bajío, pero con presencia en otros estados como Querétaro e Hidalgo, la cultura otomí o ñhañú se encuentra fuertemente ligada a la naturaleza. De ahí que hoy en día podamos ver a colibríes, flores o mazorcas de maíz impresas en las tortillas. Pero esto no fue así en un inicio.  

cocineras haciendo tortilla otomíes
Foto: animalgourmet.com

Las tortillas otomíes o tortillas ceremoniales, nacieron como una conexión de los pobladores con las energías del universo. Esto, aunado a la mezcla del cristianismo con la espiritualidad otomí, dio como resultado un auténtico rito donde se celebra a la vida, las tradiciones y por supuesto, a la comida mexicana.  

Como la gran mayoría de tortillas preparadas en México, estas también nacen como resultado del proceso de nixtamalización. Una vez obtenida la masa principal, la magia y esencia de las tortillas otomíes comienza. Para esto, las cocineras hacen uso de una flor llamada muicle, la cual es molidas e infusionada para crear el tinte que puede variar de color de acuerdo con el proceso. 

cocinera entintando el sello para las tortillas
Foto: gourmetdemexico.com

De acuerdo con las cocineras tradicionales, el color resultante es también prueba de la experiencia de la creadora. Entre más oscuro, mayor es el grado de trabajo, de acuerdo con ellas. El siguiente paso, y el más importante, dependerá ahora de la herramienta primordial de cada tortillera: el sello.  

tortilla otomí en el comal
Foto: gourmetdemexico.com

Imagen eterna  

Este consiste en un cuadro de madera tallado en el que se dibujan diferentes formas. Antiguamente, las imágenes eran exclusivamente de santos. Sin embargo, con el paso del tiempo se comenzaron a realizar variantes relacionadas con la naturaleza y la fauna de los alrededores. El utensilio es además único y especial para cada familia. Algunos han sido heredados a través de los años, por lo que entre más antiguo sea, mayor valor tendrá.  

sellos para las tortillas otomíes
Foto: lasillarota.com

Antes de comenzar, las cocineras bendicen el comal. Posteriormente, se realiza un muñeco de masa, el cual bendecirá a cada tortilla resultante. Por último, se pone la tortilla al comal y antes de dar la primera vuelta, se coloca el sello.  

tortillas otomíes en el comal
Foto: gourmetdemexico.com

Tortillas que trascienden  

Actualmente, las tortillas otomíes suelen prepararse durante festividades de ciclo agrícolas, ya que sirven como agradecimiento a deidades prehispánicas. De igual manera, son acompañadas por una enorme variedad de platillos, salsas o incluso degustadas con una pizca de sal. 

vista de las tortillas otomíes terminadas
Foto: foodandtravel.com

Aunque no es común encontrarlas fuera de su área, las cocineras han decidido crear sellos especiales para su venta y que más personas puedan disfrutar de esta experiencia. Pero no cabe duda que la mayor satisfacción será viajar a estos sitios y vivir en carne propia este espectacular y exquisito rito.  

Foto de portada: animalgourmet.com

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