El Templo de Kukulkán es uno de los lugares más misteriosos del sitio arqueológico maya llamado Chichén Itzá, en Yucatán. Y gracias a una tomografía de resistividad eléctrica tridimensional, investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México realizaron nuevos hallazgos. Ellos han confirmado que dentro de esta gran construcción se encuentra una tercera pirámide más pequeña, debajo de este templo.

El Templo de Kukulkán, una gran matrioska

Esquema de la tercera pirámide dentro del Templo de Kukulkán

Arqueólogos e ingenieros de la UNAM y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) fueron los responsables del hallazgo. El Templo de Kukulkán, conocido como “El Castillo”, posee dentro de él una pirámide de unos 10 metros de altura. Ésta, a su vez, está dentro de otra pirámide que tiene una altura de 20 metros, descubierta en los 30. Los investigadores han comparado a estas estructuras internas como una matrioska o muñeca rusa, siendo ésta una comparación muy acertada.

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La presencia de una tercera pirámide en el Templo de Kukulkán denota la presencia de un grupo maya original, puro. De acuerdo con la investigadora Denisse Lorenia Argote Espino, esto significa que estos mayas originales no tenían ninguna influencia externa.

Chichén Itzá, un sitio sagrado

También explicó el por qué estas culturas no destruían sus estructuras antiguas, sino mejor que optaban por construir sobre ellas. En resumidas cuentas, la pirámide dentro del Templo de Kukulkán fue considerada, en algún momento, como un venerado sitio sagrado.

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(Eran) ejes cósmicos; son lugares en lo que los gobernantes o los sacerdotes estaban en contacto con los otros planos espirituales. Por lo tanto, no pueden ser simplemente destruidos”, así explicó la investigadora perteneciente al INAH, Denisse Lorenia Argote Espino.

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René Chávez Segura, investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM, explicó sobre la técnica para realizar este descubrimiento arqueológico.

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Una novedad es que utilizamos electrodos planos en una zona en donde no se puede clavar o hacer algún tipo de obra porque, se puede decir, que todo el suelo de Chichén Itzá es sagrado”.