El nombre original del Museo del Bonsái es “Museo Tatsugoro Estudio de Bonsái, el cual se ubica en el bello estado de Veracruz. Con más precisión, en el municipio de Fortín de las Flores, conocido por tener las vías de tren más antiguas de México. Esto y más lograrás ver en este rinconcito jarocho, pero lo que se lleva la mirada de todos, es esta impresionante colección de estas plantas de origen japonés.

Museo del Bonsái

Fue el 11 de octubre de 2008 cuando la colección privada de bonsáis de Miguel Ross se convirtió en el Museo Tatsugoro. A partir de esa fecha ha sido acreedor de diversos reconocimientos y algunos premios de talla internacional. Gracias a que es el primero en México, así como el primero en América Latina.

El museo contempla una colección de alrededor de 900 bonsáis en un terreno de 1800 metros cuadrados. Gracias a la basta diversidad de esta planta, cuenta con especies catalogadas de primer nivel o gran bonsái.

Bonsáis viejos

Todos los que visitan este sitio se sorprenden cuando les hacen mención de la edad de algunos de estos arbolitos. Pues existen especies en el sitio que cuenta con cinco años y otros hasta quinientos años. Aunado a esto, existe una diversidad de tamaños, algunos caben en la palma de la mano y otros cuentan con metro de altura. Además de los cuidados pertinentes, aquí se resguardan especies nacionales e internacionales.

Los recorridos los podrás hacer rodeado de estanques en los que nadan peces koi, seguro te sentirás con un ambiente cálido y muy oriental.

Los hijos de Miguel Ros

En la década de los ochenta  Miguel Ross se interesó en la práctica del bonsái. De hecho, inició plantando una semilla de jacaranda al nacer su primer nieto. A esto se le sumó la invitación que recibió para dar charlas a los floricultores locales. Fue esta anécdota la que lo convenció de estudiar y adentrarse más en el tema.  No fue hasta 1999 cuando decidió exponer  el cúmulo de bosáis que fue amansando durante muchos años.

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