Símbolos prehispánicos, rostros indígenas e historias sobre el origen de un pueblo adornan el muro más bello de la Sierra Norte de Puebla. Justo frente al Paseo de la Barranca de los Jilgueros se encuentra el vitromural de Zacatlán, un rincón único de esta tierra hecho con mosaicos de diversos colores, azulejos, talavera, vidrios y espejos reciclados.

Vitromural de Zacatlán.
Foto: mxcity.mx

Una obra de arte de casi 100 metros

El fabuloso vitromural de Zacatlán nació como una idea para conmemorar los 300 años de la fundación de este pueblo mágico. Fue en 2016 cuando esta obra de arte de 96 metros vio la luz. Para terminarla se requirieron casi dos años de intenso trabajo de voluntarios y artistas como Trish Metzaner-Lynch, Zefe Cruz, Óscar Sosa, Miriam Barrios, Sac-Beh Millán, Karmen Vázquez, entre otros.

Colibrí en el vitromural de Zacatlán.
Foto: pinterest.com

Se empleó la técnica del vitro mosaico y mural en mosaico, que consiste en plasmar imágenes con pedazos de diversos materiales. Se logran tras romper a propósito las piezas para crear todo cuanto la imaginación lo permite. El espíritu creador fue grande, por eso el vitromural de Zacatlán está dividido en tres partes, con cuatro mosaicos cada uno. La que se ubica en la entrada se llama “La vida eterna” y está representada por 11 cuadros bíblicos, entre los que se observa “El paraíso de Adán y Eva”, “La anunciación del ángel”, entre otros.

El universo en el vitromural de Zacatlán

En los 12 mosaicos que conforman el vitromural de Zacatlán se reúne la historia de un pueblo. Se da cuenta de sus riquezas, como la manzana, la relojería, las cascadas de Tulimán, sus obras arquitectónicas y, por supuesto, la calidez de su gente e historia. Incluso se puede observar en la última parte todo lo referente a las raíces prehispánicas. Esta sección se llama “El universo náhuatl” y en ella se incluyen 13 cielos, los nueve inframundos y los dioses Tonatiuh, Huitzilopochtli, Tláloc y Quetzalcóatl.

Foto: reportesierranorte.com

El vitromural se ubica en uno de los muros exteriores del panteón municipal, a unos metros del mirador de cristal de la Barranca de los Jilgueros, por ello se puede dar con él fácilmente. Conócelo y déjate llevar por las historias que narra entre sus bellas imágenes multicolores.

Foto de portada: Daniel Baron

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