Para llegar hasta Malinalco, Estado de México, no se necesitan indicaciones, investigaciones previas o búsquedas en Google. Este pueblito mágico localizado a un poco más de dos horas distancia de la CDMX, atrae y conquista por puro instinto. No importa donde te encuentres, siempre habrá un camino que te lleve hasta este placido, milenario y encantador rincón. Conócelo y visítalo en cuanto antes.

Los cimientos del Estado de México

Nunca un calor abrasador o un frío que quema encontrarás aquí. En Malinalco, el clima es solo la puerta de entrada que te llevará a recorrer una y otra vez este sitio sin preocuparte por lo que llevas puesto. La historia de este adorable rincón comenzó en el año 3000 a.C., de acuerdo con los hallazgos de diversas construcciones en la zona arqueológica a las afueras de la ciudad. Desde pinturas rupestres hasta objetos de obsidiana, forman parte del pasado de esta región.

Malinalco

A la llegada de los españoles, las construcciones prehispánicas se detuvieron para dar lugar a las actuales iglesias mexiquenses. El paso del tiempo fue el encargado de detallar así como pulir este hermoso rincón hasta dar vida al lugar que hoy todo viajero desea conocer.

Malinalco para todos

En los alrededores de Malinalco, la naturaleza se encarga de proveer todo lo necesario. Desde una apacible sombra hasta un bosque completo se puede encontrar en este Pueblo Mágico. Sus calles coloniales, casas de colores y tradiciones antiquísimas, complementan su encanto provinciano. Dentro de estos eternos tesoros, se encuentra uno de los atractivos más importantes y centro de fe de la población: el Ex convento Agustino. Esta edificación comenzó a construirse en 1540 con un estilo plateresco y renacentista. Dentro se pueden observar un gran número de murales así como diversos detalles que han permanecido desde su creación.

Malinalco

Otra de las grandes joyas de Malinalco es su inigualable recorrido de las capillas de sus ocho barrios. Cada uno cuenta con una arquitectura única y exquisita que ha sobrevivido al tiempo. En tu visita no dejes de visitar el icónico Museo Vivo Los Bichos de Malinalco”. Este sitio se caracteriza por albergar una extensa diversidad entomológica y reptil de la región.

Malinalco

No puedes decir que visitaste Malinalco sin haber caminado por la zona arqueológica de Cuautinchán. Se ubica en la cima del cerro de los ídolos donde se resguardan diversas edificaciones que han sido equiparadas con Petra en Jordania. Al  final no te olvides de comprar alguna artesanía como rebozos tejidos a mano y probar la trucha empapelada al estilo Malinalco.

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