En el municipio de Mulegé, cerca del poblado de Santa Rosalía, se encuentra uno de los techos de la península de Baja California. Se trata del volcán de las Tres Vírgenes, una elevación de mil 951 metros sobre el nivel del mar que se enciende en cálidas tonalidades cada atardecer. Su peculiar nombre se debe a sus tres picos que forman una región inhóspita y prácticamente virgen, donde la naturaleza camina a su propio ritmo.

Así es el volcán de las Tres Vírgenes

El volcán de las Tres Vírgenes forma parte del complejo de volcanes las Tres Vírgenes. Éste está compuesto por otros dos volcanes: El Viejo y El Azufre, alineados de noreste a sureste. Todos ellos forman parte de la Reserva de la Biosfera Desierto de El Vizcaíno, una de las zonas ecológicas más importantes de México. Actualmente, el complejo funciona como una importante fuente de energía geotérmica, que suministra el 34.6 por ciento de la electricidad necesaria para los poblados de la región.

Volcán de las Tres Vírgenes.
Foto: desdepalaciodemadera.blogspot.com

Aunque es un bello lugar, el volcán de las Tres Vírgenes es poco visitado. En su mayoría, atrae a visitantes sedientos de aventura y exploración, científicos y algunos excursionistas. Para llegar a su cima primero hay que solicitar autorización en la estación biológica de la reserva, ya que es un área protegida donde habitan especies en peligro, como el borrego cimarrón. Si tienes suerte, podrás ver alguna manada de estos bellos animales en las escarpadas laderas del complejo volcánico.

Para contemplar bellos atardeceres

La fecha de la última erupción del volcán de las Tres Vírgenes es objeto de controversia. El misionero jesuita Fernando Consag la fechó en 1746. Sin embargo, el fechado radiométrico no coincide con esto y señala que ocurrió mucho antes, hace aproximadamente 36 mil años. Lo único seguro es que no hay riesgo para los visitantes que deseen explorar sus exóticas rutas, compuestas por matorrales, cactáceas gigantes, árboles elefante y bosques de cirios.

Volcán de las Tres Vírgenes.
Foto: pinterest.com

Puedes estar seguro que desde la cima del volcán Tres Vírgenes contemplarás uno de los atardeceres más bellos del mundo. Con los últimos rayos del sol, pareciera como si el volcán se encendiese de nuevo. Infinitas planicies, cañones y mesetas se aprecian en el horizonte peninsular. Más allá, verás el Golfo de California y las lagunas que sirven de santuario para la ballena gris. Sin duda, un paisaje digno de admirar.

Foto de portada: Fernando E de la Torre

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